¿Cómo adaptar el baño a una persona con movilidad reducida?

 

Para hacer frente a la pérdida de autonomía de una persona, ya sea por edad, enfermedad o accidente, es importante repensar primero el baño y el aseo. La persona con discapacidad podrá así volver a valerse por sí misma y por lo tanto mantener su privacidad, su higiene, en definitiva su dignidad. Esto también permitirá poder mantenerla en casa, lo cual es un verdadero problema público. Dado que la persona con pérdida de autonomía ya no puede adaptarse al equipamiento presente, corresponde al baño adaptarse a la discapacidad: estamos hablando de baños que favorecen la accesibilidad. Entonces, ¿cuáles son las reglas de accesibilidad en estos cuerpos de agua? ¿Qué equipamiento se debe implantar para paliar la minusvalía? ¿De qué ayuda pueden beneficiarse las familias para realizar este trabajo?